Cada venta de la caja saca un recibo con los datos de tu negocio, lo que se llevó tu cliente, el total, lo que te dio y los vueltos.
Sale en tirilla de 80 mm, que es el ancho de las impresoras de mostrador. Si no tienes una, desde el mismo diálogo de impresión puedes guardarlo como PDF.
Es un recibo de caja, no una factura electrónica validada por la DIAN. El propio papel lo dice.